Autoautopsia. (Estaba de parranda)
Todo lo que se queda en el camino
es como más idílico.
Pero desde el momento que lo rozas
con los labios,
sabes que llegará a ser lo mejor de tu vida.
Pero el fuego arde tanto como el oxigeno
se mantenga a su lado,
en este caso el dióxido de carbono
Ha invadido toda la luz.
Y quieres que cada ola que muere
en lo que fue nuestra orilla,
sea la última que te golpeara en el pecho.
Sea la última que te recorrerá como un escalofrío.
Sea la última… y la primera.
Pero tu no puedes dejar de dejarte llevar
por la inercia de hace tres años,
no puedes dejar de dejarte llevar.
Palpar el hueco que te han dejado
en el corazón,
oler perfumes que ya no embriagan
tu locura.
Yo he visto como se desmembraban
corazones a plena luz del día
y a media luz de las velas.
Como se destroza un rostro
de idiota enamorado y se va
transformando en una propia deformación
de su ser.
Pero tú eres tan fuerte como un Roble,
tú eres tan fiel como una enredadera
a su camino.
“¡Esto no nos pasara a nosotros!” gritas
con el viento en contra, la mano en el pecho
Y apoyado en la rodilla izquierda.
Y con cara de idiota.
Todo pasa finalmente, todo ocurre
principalmente.
Y las caras de idiotas tienen su encanto,
igual que un abrir y cerrar de piernas.
Y sin embargo te quema por dentro,
como una reacción química,
ya que de fuego habíamos hablado
que estaba fuera de servicio.
Dilema, dilema aparece cuando todo
resulta mas aplacado y menos insinuante.
Ya nadie te atiende,
y esto se convierte en una zona de
auto-servicio,
En el que no te cobran
hasta que te quedes sin saldo.
Pero aquí no pasa nada.
Las noches siguen siendo oscuras
y los días demasiado claros.
El cielo te supera solo por unos centímetros
y no por muerte cercana,
o gigantez inmediata,
o problemas clima-teísta.
Es solo por que tu corazón se ha encogido
y allá por donde pasa todo también,
ahora ya no tengo corazón,
es una especie de agujero negro.
Así que señor, no se preocupe.
si usted encuentra a su chica
precipitarse contra mi, no es amor,
ni vikingos.
Ha sido mi agujero negro.
Perdonad que os confunda,
pero las historias nunca se acaban.
Los cuentos si.
Y ya vamos teniendo una edad para cuentos.
Y yo esto no lo escribo para los políticos.